A nexo 3

Cuerpo de transcripciones erudíticas

Extracto 18, Revisión actualizada

La intervención

Por suerte para los hombres, la guerra no duró mucho. A los nuevos dioses les horrorizó contemplar como sus hijos se estaban exterminando entre sí. Ni su gran inteligencia pudo prever un desenlace tan lejano a su propósito original. Conocían perfectamente la guerra y no la deseaban para sus propios hijos.

Indignados y dolidos, no dudaron en poner remedio a la situación. Gracias a su gran conocimiento, consiguieron aumentar el nivel de las aguas tan sólo unos metros pero suficiente para cambiar la orografía del mundo. A partir de entonces iba a ser muy diferente. Las tierras jóvenes y las tierras viejas, antaño unidas por unos estrechos pasos en el norte y el sur, se tornarían continentes aislados.

Las tierras jóvenes, al oeste, estaban pobladas por más hombres que megaterian, mientras que en las tierras viejas, al este, la mayoría eran megaterian. Este desequilibrio poblacional facilitó que en cada nuevo continente, la mayoría exterminara a la minoría y de esta forma las dos especies quedaron totalmente divididos.

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